Descripción
La **Radermachera sinica**, conocida comúnmente como árbol de la China o “China doll”, es una planta tropical de la familia Bignoniaceae originaria del sur de China y Taiwán.
En su hábitat natural puede crecer como árbol de varios metros, pero en interior se cultiva como planta ornamental de tamaño medio apreciada por su follaje brillante, verde oscuro y finamente dividido.
Prefiere una iluminación abundante e indirecta; puede tolerar algo de sol suave de mañana, pero el sol directo intenso puede dañar las hojas. En condiciones de poca luz tiende a perder hojas y a desarrollar un crecimiento débil. La temperatura ideal se sitúa entre 18 y 27 °C y es sensible al frío, por lo que conviene evitar temperaturas por debajo de 10–12 °C y corrientes de aire frío.
El riego debe ser moderado y regular, manteniendo el sustrato ligeramente húmedo pero nunca encharcado; es recomendable regar cuando la capa superior del sustrato se haya secado parcialmente. Tanto el exceso como la falta de agua pueden provocar caída de hojas, un problema relativamente común en esta especie.
El sustrato ideal debe ser ligero, fértil y con buen drenaje, por ejemplo una mezcla de turba o fibra de coco con perlita y algo de materia orgánica. La humedad ambiental media favorece su desarrollo, aunque puede adaptarse a condiciones interiores normales si no son demasiado secas. Durante primavera y verano conviene fertilizar cada tres o cuatro semanas con un abono equilibrado para plantas de interior, reduciendo el abonado en otoño e invierno cuando el crecimiento se ralentiza. La poda puede realizarse para controlar el tamaño y estimular un crecimiento más compacto, cortando las puntas de los tallos para fomentar la ramificación.
La planta puede multiplicarse mediante esquejes de tallo en condiciones cálidas y húmedas, aunque el enraizamiento puede ser algo lento.
Entre los problemas más frecuentes están la caída de hojas por cambios bruscos en las condiciones de cultivo, exceso de riego, falta de luz o corrientes de aire.
También pueden aparecer plagas como cochinillas, pulgones o ácaros, especialmente en ambientes secos o con poca ventilación. Con luz brillante indirecta, riego equilibrado y un sustrato bien drenado, la Radermachera sinica puede mantenerse saludable y con un follaje denso y decorativo en interiores.




