Descripción
La **Dracaena trifasciata**, conocida tradicionalmente como **Sansevieria trifasciata** o lengua de suegra, es una planta suculenta perenne originaria de África occidental que pertenece a la familia Asparagaceae.
Se caracteriza por sus hojas rígidas, verticales y carnosas con patrones verdes y, en algunas variedades, bordes amarillos.
Es una planta muy resistente y adaptable, lo que la hace popular como planta de interior. Prefiere luz brillante e indirecta, aunque puede tolerar condiciones de poca luz; sin embargo, el crecimiento será más lento y los colores menos intensos.
También puede adaptarse a algo de sol directo suave, pero el sol intenso prolongado puede quemar las hojas.
La temperatura ideal se sitúa entre 18 y 30 °C y no tolera bien temperaturas inferiores a 10 °C.
El riego debe ser moderado y espaciado, ya que la planta almacena agua en sus hojas y rizomas; se debe regar solo cuando el sustrato esté completamente seco, reduciendo aún más la frecuencia durante el invierno.
El exceso de agua es la causa más común de problemas y puede provocar pudrición de raíces y base de las hojas.
El sustrato ideal debe ser muy drenante, similar al utilizado para cactus o suculentas, por ejemplo una mezcla de tierra para macetas con arena gruesa, perlita o grava. Las macetas deben tener buen drenaje para evitar la acumulación de agua.
La fertilización puede realizarse de forma ligera durante primavera y verano con un abono equilibrado diluido, una vez al mes aproximadamente, suspendiendo el abonado en invierno.
La planta se multiplica fácilmente mediante división de rizomas o por esquejes de hoja, aunque en este último método algunas variedades variegadas pueden perder su patrón de color.
La poda normalmente no es necesaria, pero pueden eliminarse hojas dañadas o envejecidas cortándolas desde la base.
Entre las plagas más comunes se encuentran cochinillas y ácaros, aunque la planta suele ser bastante resistente. El amarilleo o ablandamiento de las hojas suele indicar exceso de agua, mientras que las hojas arrugadas pueden señalar falta prolongada de riego.
Con luz adecuada, riegos espaciados y un sustrato muy drenante, esta planta puede vivir muchos años con muy pocos cuidados.




